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Edades del Alma - Segunda parte

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Hombre. IMAGEN DE ARCHIVO
Edades del Alma - Segunda parte

Las Almas Maduras ya empiezan a vislumbrar que el otro es un espejo y que sus acciones afectan al entorno, devolviéndoles ese reflejo a sus vidas.

La llamada Nueva Era se nutre especialmente de estas almas, y aunque no todas elijan el camino espiritual como forma de vida, el concepto de que el ser humano es creador de su realidad empieza a asomar en su conciencia llevándoles a una interiorización antes desconocida para ellos.

Tras vislumbrar que el Yo no está separado de los demás, y que somos parte del todo, hay una fuerte atracción hacia descubrir los cómo y los porqués de sus vidas, no se adaptan tan fácilmente a situaciones infelices, buscan salir de la zona de confort, se hacen muchas preguntas existenciales y sufren más que en las fases anteriores.

Al empezar a ser conscientes, sienten mucha responsabilidad sobre lo creado anteriormente en su vida, y buscan la coherencia entre su hacer y su sentir.

En esta etapa desaparece la despreocupación de un alma adolescente donde se podía culpar a otros de sus desgracias.

Les atrae la idea de la reencarnación y buscan profundizar en sí mismos para crear una realidad más expansiva, el concepto del alma ya vibra en ellos con fuerza, algo que antes negaban.

El alma de alguien muy querido para mí me dejó ver una larga sucesión de encarnaciones donde la guerra, los reinados y el poder se habían alternado con vidas de capacidades chamánicas muy notables y otras de ocultación de sus dones debido a la incomprensión del entorno. Todo esto daba lugar a una compleja configuración que quería poner en paz.

 Aterrizó en esta vida con todo su bagaje latente para amalgamar sus capacidades con equilibrio. Consciente de que nacía en un tiempo único para clarificar sus pasados más rápido que en cualquier otra época y con el sufrimiento garantizado, su alma valiente y cansada había entrado en el siguiente territorio.

Las Almas Antiguas son las menos numerosas.

Se orientan hacia la enseñanza, la filosofía, el humanismo y el servicio a otros, debido a la memoria que tienen de haber transitado en el mundo de la espiritualidad en diversas encarnaciones.

Su percepción es compasiva y el aprendizaje es su mayor motor.

Conscientes de que el mundo es una escuela y de que la muerte no existe como tal, su mayor deseo es el de legar su mensaje para que otros tengan un camino más fácil.

Vibra en ellos una tristeza latente de saberse en este mundo, pero sin sentir formar parte de él del todo.

El principal problema de este grupo de almas es la apatía y el deseo de terminar con la rueda de reencarnaciones.

Ninguna etapa es más ni menos, mejor o peor.

Es lo que es.

Estadios de crecimiento para dar una progresión de evolución y asimilación desde la lógica espiritual.

Tendremos vidas significativas y vidas simples.

Buscaremos la tranquilidad y la preocupación, la paz y la guerra, la bondad y la maldad, la culpa y la inocencia, el egoísmo y la generosidad alternativamente.

Para movernos dentro del péndulo entre un extremo y otro, aprendiendo así todos los matices posibles dentro del marco de experiencias que deseemos vivir.

Si somos almas antiguas, y nuestros padres almas niño (algo muy común), entenderemos que hay unos niveles de comprensión que a ellos les están vedados porque aún no han desarrollado su alma a ciertos niveles.

Un adulto sabe que no puede hablar de sexo con un niño de 6 años, aún no ha tenido el desarrollo mental y hormonal como para comprender esa materia ya que no lo ha experimentado.

La tierra se divide en cinco continentes, con diversas energías cada uno para proveer de escenarios diferentes a las almas según su edad y deseo de aprendizaje.

Si un alma nueva nace en Somalia y pasa hambre y penurias, su ser no tendrá la misma profundidad de sufrimiento que un alma antigua, ya que no será tan consciente de sí misma.

 Almas viejas tenderán a nacer en países desarrollados porque la supervivencia está asegurada y las batallas se darán en su interior.

Con el sufrimiento pulsando en ellos desde la infancia, inconscientemente, sentirán que vienen a poner en paz otras encarnaciones y a elevar su nivel de conciencia y serán atraídos hacia países donde el entorno les facilitará la labor, al no luchar en el exterior, podrán ir hacia dentro.

Almas con conciencia grupal se inclinarán por países como Corea del Norte o China ya que necesitan para su aprendizaje en esa vida ser gregarios.

Conforme amplíe su nivel de conciencia en sucesivas encarnaciones, elegirá países donde pueda desarrollarse más individualmente.

Aprenderá a crear su propia forma de vivir, sin obedecer al entorno, Buscará países como EE.UU. donde la conciencia de emprendedor está más presente.

Comparativamente al mundo humano.

 Un chico necesitará unos años de colegio regulado por reglas externas hasta que su autonomía le permita moverse por sí solo y tomar sus propias decisiones.

En un marco más amplio, un alma necesitará varias vidas para pasar de una edad a otra.

Si un Alma adolescente ha generado una masacre por superioridad de raza en una vida, y su conciencia se está abriendo a una mayor comprensión, irá entrando paulatinamente en la edad del alma madura y nacerá posteriormente con una orientación natural a hacer el bien a otros, sentirá una inexplicable culpa en su interior que le llevará a crear ONG o situaciones que mejoren las vidas ajenas a gran escala.

La Ley de causa y efecto es la que rige los destinos desde el punto de vista espiritual y no es ningún castigo, es la necesidad de transitar por todos los matices posibles de la experiencia humana.

Desde un lado simplista.

Somos actores y el mundo es nuestro escenario.

Diseñamos nuestro plan de Alma como un actor elige guion, director, época y compañeros de rodaje.

Sabiendo que después vendrán más películas y podremos elegir otro guion o director, según nos haya ido la experiencia anterior.

¿Qué sentido tendría venir una vez y acumular experiencia si no podemos aplicarla después en otro tiempo y lugar?

Yo me he preguntado muchas veces qué impulsaba a actores como Al Pacino o Meryl Streep a seguir haciendo películas, a veces tremendamente dramáticas, cuando ya tenían fama, Óscar, dinero y un prestigio innegable.

Sin experiencias de contraste no se conocerían a si mismos, ni crecerían como intérpretes.

Necesitan hacer de guapo, feo, listo y tonto, rico y pobre, bueno y malo.

Una vez terminada la película donde se cree todo lo que interpreta, lo incorpora a su vida personal enriquecido por la vivencia.

El alma hace exactamente lo mismo.

Proveerse de experiencias diversas, probar todos los marcos posibles de acción y transitar dentro del péndulo del blanco y negro para conocer los grises intermedios.

El actor es como el alma y cada película es como una vida terrenal.

Sin verse a sí mismo interpretando diferentes partes del caleidoscopio que lo compone, sin sentir cada una de las posibilidades de la experiencia humana… no aprendería ni se engrandecería dando lugar a un gran actor merecedor de un premio Oscar o a un gran ser humano capaz de afectar a otros.

En un libro de Ramtha, el Plano sublime explica cómo, cuando estamos en forma espiritual y a punto de comenzar otra encarnación, nos reunimos con nuestras almas conocidas de otra vida como en la barra de un bar, para diseñar la siguiente etapa de aprendizaje.

 - ¡Qué bien me mataste en aquella vida medieval amigo!

Le dirás a una entidad que te enseñó la traición en aquella encarnación o

- ¡Qué mal padre fuiste en aquél tiempo y cómo aprendí a valerme por mí misma gracias a ti!

- ¡Qué gusto verte “hijo”! - diría una entidad al encontrase con otra que fue su madre y lo perdió, cuya experiencia abrió su alma al conocimiento espiritual por la necesidad de trascender el dolor.

Un famoso conferenciante contaba un chiste al respecto:

Estaba Dios cansado de ver a dos almas ociosas en el limbo y los empujó a la tierra con sus respectivas tareas.

En el camino, uno le dice a otro:

¿Qué te ha tocado a ti esta vez?

Hacerme respetar, contesta.

 ¡Uy, la de palizas que voy a tener que darte!

 Y así

Almas de todo calado

Emprenderán el camino de desconexión de la fuente y olvido de su grandeza para iniciar la experiencia terrestre con su próximo guion impregnado en lo más profundo de su Ser.

Ejercicio

Si deseas acelerar tu aprendizaje y hacerte consciente de tus anteriores encarnaciones. Échate cómodamente y en silencio. Respira con suavidad y profundidad y pide a sus guías que abran los velos de tu conciencia que mantienen oculta tu biblioteca viviente. Y confía, recuerda que eres tu propio Creador.

Los pasados del Alma

Si le preguntásemos a un niño de 6 años cuál es su deseo, nos dirá que tener muchos juguetes y estar con papá y mamá.

A los 15 años su repuesta será totalmente contraria porque su crecimiento ha puesto la vista en otra parte del mosaico, las chicas, sus amigos y esquivar la mirada de sus padres será su mayor afán.

Lo que antes buscaba por necesidad se ha convertido en su cárcel.

 Experimentarse a sí mismo desde la nueva energía requiere que la protección y el juicio no estén cercanos, se ha ampliado el haz de luz que ilumina su interior y tiene que explorarlo.

En la experiencia terrestre, no se nos ha concedido el don de transmitir la experiencia por genética, cada cual tiene que aprender por sí mismo.

Tanto el niño como el adolescente actúan según la visión del momento que les toca vivir, poniendo ambos el foco en lo que su franja de conciencia alumbra en cada etapa de la vida.

Igualmente, cada alma trae la activación interior que le hará percibir la parte de la realidad que quiera amplificar en esta encarnación y según sus deseos de experiencia.

¿Os habéis preguntado por qué hay personas que parecen tener más suerte que otras?

Hay almas que vienen a recibir algo ya sembrado en otra vida y almas que se cogen una vida de vacaciones.

¿No nos vamos lo seres humanos unas semanas al año a la playa a descansar? Las almas también ¿Por qué hay almas gregarias y anónimas y otras carismáticas y brillantes?

Lo mismo que hay atletas de élite en las olimpiadas y millones de espectadores mirándoles.

Los deportistas llevan años de preparación, esfuerzo y sacrificio.

Los que los observan no, quizás les toque más disfrutar que actuar.

Es cuestión de elección, nada es mejor ni peor, ni más ni menos.

Todos somos TODO.

Cada alma va desarrollando distintas facultades de la manera, forma, tiempo y deseo que ha ido marcando su propósito en cada encarnación o fracción de su Ser completo, según su preferencia o atracción.

Hay actores que cambian constantemente de papeles para que su experiencia sea más caleidoscópica y actores que siempre interpretan el mismo papel con el fin de perfeccionarlo al máximo, como Cantinflas, Chaplin o Tarzán.

Nunca hay juicio desde el punto de vista espiritual sobre nuestro libre albedrío, somos dueños de elegir momento, época, escenario, compañeros y guion que mejor se adecúe a nuestra necesidad de evolución.

La clave para crecer está en discernir nuestras dos formas de visión y elección personal, la del alma y la humana y complementarlas en nuestra vida cotidiana, porque sí amigos míos.

SÍ se puede.

Cuando comprendí que mi mayor deseo en esta vida era ayudar a ampliar la consciencia de la tierra, contemplé en pantalla grande la perfección de las herramientas con las que había nacido.

Como alma antigua, me había dotado a mí misma de una memoria abierta a la multidimensionalidad por medio de un nacimiento traumático, para poder acceder a una información, que una vez integrada, iba a poder transmitir a quien lo deseara para que el camino de otros fuera más sencillo.

Los escollos que tuve que saltar para llegar hasta aquí, podían quedarse iluminados para que vosotros lo vierais, y así, ahorraos el traspiés.

Y al igual que yo, todo ser humano trae un propósito que vibra en su interior y que desea hacer más que ninguna otra cosa en el mundo.

Si algo te hace profundamente feliz ten por seguro que solo tú puedes transmitir esa materia de una manera original, alumbrando el camino para otros que sin tu foco, no verían.

Todas las personas traen en su interior ambas configuraciones, la humana y la del alma.

Acceder a ellas y amalgamarlas es cuestión de intención, confianza y trabajo.

Fácil no es, posible sí.

¿Os acordáis al principio de los aviones comerciales que había bolsas de papel para los vómitos?

Ya no.

La mente colectiva se ha ido acostumbrando a la idea de despegar los pies del suelo y lo ha incorporado con normalidad.

Andar y volar alternativamente se ha convertido en algo natural y nos ha abierto posibilidades que hace 150 años eran inimaginables.

El mundo del alma y el mundo humano son igualmente compatibles y averiguar vuestra edad del alma y la de las personas que os rodean os ayudará a relacionaros de una forma más sabia y compasiva con vosotros mismos y vuestro entorno.

Ejercicio

Imagínate cinco grupos de almas, con nombres o con colores, diferenciando las recién nacidas, niño, joven, madura o anciana.

Tomando varias respiraciones profundas, y con los ojos cerrados, pide ayuda a tus guías para distinguir en cuál de los grupos te encuentras tú y tus allegados.

Deja la mente apartada, que sea la conciencia la que dirija el ejercicio, y una vez sientas que el proceso ha terminado, medita sobre la manera que trata un anciano a un niño y acóplalo a tu vida.

Si sientes atracción hacia este ejercicio es porque estás dentro del grupo de almas maduras o ancianas.

Es un extracto del libro

EL INFINITO INSTANTE

Espiritualidad a pie de calle

Escrito por Beatriz Cuairan

Disponible en Sucursal de Luz

 

Sucursal de Luz

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